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lunes, 30 de julio de 2012

Torre del Llambrión

La Torre del Llambrión con sus 2.642 msnm es la segunda cima más alta de los Picos de Europa, tan solo ocho metros menos que Torrecerredo en el corazón del Macizo Central. La Torre del Llambrión es el punto culminante de una serie de picos a su alrededor que rondan los dos mil seiscientos metros de altura, entre ellos Tiro Tirso, Torre de la Palanca o Torre Blanca.


Tipo de marcha: Travesía
Distancia: 18 Km
Desnivel acumulado: 577 m. de subida + 789 m. de bajada

En esta ocasión subiremos a la Torre del Llambrión. El punto de partida es el refugio de Collado Jermoso, pues el día anterior fue nuestro punto final en la ruta de ascenso a la Torre del Friero. Así que continuamos recorriendo el Macizo Central y disfrutando de los preciosos paisajes y de sus cimas. La tarde anterior pude observar, según las indicaciones de Jose, Roberto y Carlos, por donde tendríamos que subir en esta jornada. La ruta elegida por ellos era la que se dirige al Collado de Tiro Callejo y que una vez alcanzado este punto se dirige por la parte posterior hacia la cara este del Llambrión para tomar la cima por una chimenea que nos lleva a la arista a la derecha de la cumbre.

Nos levantamos a eso de las siete y media de la mañana, después de pasar los cuatro la noche a dos mil metros en una tienda de campaña y de no pegar ojo en toda la noche. El ruido nocturno era insoportable. Ruido?? A dos mil metros y en pleno Picos de Europa??? Pensareis que estoy majara, pero no. Y no es que nos encontráramos a gente de fiesta o haciendo botellón, no!! Es que alguno paso la noche con el escape en libre, con la cafetera puesta, roncando a todo meter, jeje. Y haber quien pega ojo en semejantes circunstancias, verdad chicos. Pero descansar supongo que algo descansamos. Desayunamos en el refugio según teníamos reservado y después de recoger todos los trastos nos pusimos en marcha camino de Tiro Callejo, casi seiscientos metros de desnivel a lo bruto y en frío. Lo bien que nos sentaron esos primeros metros de desnivel después de desayunar y con las piernas recién sacadas de la cama, como aquel que dice.



La senda marcada con jitos se dirige hacia arriba superando fuertes rampas para rebasar lo que a primera vista parece casi una pared y que da acceso al Jou del Llambrión. En el jou nos encontramos una buena cantidad de nieve acumulada que aguantaba todavía desde la ultimas nevadas de primavera. A estas alturas y en las umbrías la nieve permanece durante mucho tiempo, hay que tener en cuenta que nuestra noche ha rondado temperaturas entorno a los cero grados y es mes de julio. Es fácil en estas condiciones que la nieve se conserve y además esté bastante dura. Tanto, que nos hubieran venido bien unos crampones para el acceso a la chimenea que asciende hasta Tiro Callejo. Aquí tuvimos que improvisar ese ultimo nevero. No es que fuera demasiado grande, pero nosotros que si pecamos de algo es de exceso de prudencia, decidimos no arriesgar atravesándolo y optamos por rodearlo para acceder a la chimenea.


Una vez a los pies de la chimenea veo que es bastante fácil, por lo menos al principio. Los compis ya me lo habían comentado. Pero en el ascenso por la chimenea nos encontramos una vez rebasado el primer tercio, un enorme bloque de caliza que obstruye dicho canal. Este bloque es de tal magnitud y tan redondo que hay colocada una cuerda con nudos para facilitar su paso. Hay que recordar que si bien en el día anterior ascendíamos a Torre del Friero sin mochilas por que las habíamos dejado con Carlos, ahora las llevamos a la espalda. No es que pesen demasiado, pero incordian si lo que tienes que hacer se parece mas a escalar que a otra cosa. Afortunadamente esa misma cuerda nos ayudará a subir las mochilas. Roberto pasa primero, se ha quitado la mochila y sube sin problemas él y su mochila detrás, izada por la cuerda. Jose varia el modo de rebasar el pedrusco, decide colgar la mochila de la cuerda para que de este modo la cuerda este lastrada. Ello le facilita bastante la tarea, pues la cuerda oscila menos. Carlos va detrás pero no lastra la cuerda y siendo de la misma talla que los habitantes de "La Comarca" la roca le parece grande, muy grande. Después de pelear con la cuerda, jaja, consigue también rebasar el "grano". Ahora me toca a mi, jeje, no he comentado que por encima del bloque se acumulan pedruscos del tamaño de una bota y que caen con cierta facilidad si desde arriba se pisan alegremente, hay que tener cuidado para que no te dé ninguno y a su vez no tirarlos si hay alguien subiendo. Yo imito a Jose y cuelgo mi mochila lastrando la cuerda. Me cuesta poco ascender ese bloque, recuerdo a mi amigo Nahum que ha conseguido que subir ciertos resaltes no supongan un drama, si no que se hayan convertido en momentos de disfrute.




Una vez rebasada esa zona, el resto es mas fácil. El canal sigue subiendo por un terreno bastante descompuesto hasta llegar al Collado de Tiro Callejo. Aquí es donde nosotros pasamos al otro lado de la montaña en busca de la chimenea SE que da acceso a al cumbre. He visto posteriormente en alguna descripción que desde el mismo collado se asciende por la arista directamente hasta la cumbre, si repito esta cumbre exploraré esa posibilidad que parece interesante. Las vistas desde aquí cambian por completo, si hacia el oeste las vistas sobre la zona de Collado Jermoso, son verdes praderas por donde pastan tímidos rebecos, hacía el este el paisaje se convierte en cierto modo en extraterrestre. El profundo Jou de Trasllambrión es una zona en la que se alternan las pedreras y las calizas desnudas en donde se hace imposible encontrar vida de modo aparente. Es como la travesía del desierto literalmente, no hay ni gota de agua salvo la almacenada en los neveros, no crece ni una brizna de hierba!!




Pero aun nos queda llegar a la cumbre y no queremos despistarnos demasiado, el calor empieza a apretar, es domingo y todavía nos quedan una buenas horas de marcha por este erial. Como he comentado el acceso a la cumbre se realiza desde aquí por una chimenea de unos veinticinco metros que vamos a subir ahora sin mochilas. La dejamos abajo, ya que regresaremos por el mismo lugar y es tontería cargarlas para nada. Esta chimenea tiene pasos de grado II y en su parte final nos encontraremos con una pequeña pared de unos dos o tres metros de grado II+. No cuesta apenas remontar esos veinticinco metros y alcanzamos la arista por que ahora si llegaremos a dominar la cima, de hecho ya vemos el vértice geodésico que acota su altura.




Fotos de rigor y un momento de disfrute rodeados por montañas, casi todas mas bajas que nosotros, a excepción de Torrecerredo que vemos en la lejanía, pero que igualmente vemos bajo nosotros debido a la distancia. Vemos la Vega de Liordes por la que caminábamos ayer, Torre Salinas, Torre del Friero, El Urriellu, Torrecerredo, Tiro Tirso muy a nuestra mano, Torre Blanca bajo la cual pasaremos camino de la Collada Blanca, el majestuoso Tesorero, Horcados Rojos y muchos otros de los que ahora no recordamos sus nombres. Quisiéramos que el tiempo se detuviera para poder disfrutar de cada instante como si durara una vida entera, pero como decía un famoso monologo de los ochenta:

"Todos esos momentos se perderán... en el tiempo... como lágrimas en la lluvia".

Nuestra memoria acaba olvidando por desuso la información que no se utiliza, esta información se acaba desvaneciendo y estos momentos llegan a convertirse en un rumor en el fondo de nuestra mente.


Es momento de volver a la realidad y tomar el camino de descenso que nos va a llevar primeramente a la Collada Blanca, para bordear el Hoyo Sengros por una zona pelín peligrosa de lapiaces afilados como cuchillos en los que el error de caer puede ser fatal para nuestra integridad física. Y continuar hasta el curioso refugio de Cabaña Verónica lugar en el que, ya perfectamente visible, tomaremos el frecuentado camino que desciende hasta el teleférico de Fuente Dé, llamado "el cable" por la gente de la zona.



Jose y Roberto atravesando el Lapiaz
El descenso desde la Torre del Llambrión es rápido, esta bien marcado de jitos y es tan empinado que desciendes un montón de metros en unas cuantas zancadas. Los trecientos metros de desnivel que nos separan de la Collada Blanca nos los tragamos en aproximadamente una hora. El paso del lapiaz es fácil aunque es mejor estar concentrado para no rozar tobillos, rodillas o manos por las afiladas caliza y en unos cuarenta minutos estamos en Cabaña Verónica. Aquí vamos a hacer una parada para cargar un poco las baterías, comer y beber algo ya que tenemos a la vista el sendero de bajada y desde aquí no tiene perdida.



Los seis kilómetros que apenas nos quedan hasta el cable, a mi como siempre se me van a hacer eternos. Son solo dos horas, pero a mi que llevo fatal eso de bajar durante muchas horas, me van a terminar pareciendo eternas. Poco queda que contar de esas dos horas, un poco de sufrimiento la verdad y las ansias por llegar al final que siempre me castigan, seguramente mas en lo mental que en lo físico. Pero esta vez la recompensa fue alcanzar una nueva cima por en la mañana, la Torre del Llambrión ya se encuentra entre mis recuerdos y tachada de la lista. Gracias como siempre a los grandes amigos montañeros que me acompañaban como en otras ocasiones por los bellos rincones del Parque Nacional de los Picos de Europa. Carlos, Jose, Roberto, mil gracias.


domingo, 29 de julio de 2012

Torre del Friero

La Torre del Friero con sus 2.443 msnm es una de las cumbres más importantes de los Picos de Europa, se alza mil metros sobre el valle de Valdeón y sus verdes pastos. Desploma de modo impresionante sus precipicios en todas las direcciones. De gran interés son los itinerarios que acceden a su cima, pero es sobresaliente el Corredor Norte, impresionante en invierno con su itinerario helado de más de 1000 metros de longitud, con inclinaciones entre 45 y 70º. Esta torre forma parte de una larga cuerda que junto a las Torres de Hoyo Chico 2.369 m., Torre de Liordes 2.477 m. y Torre Salinas 2.447 m. constituyen la barrera sur del Macizo Central y que se denominan genéricamente Peñas de Cigüentes.

Tipo de marcha: Travesía
Distancia: 21 Km
Desnivel acumulado: 1.615 m. de subida + 643 m. de bajada


Esta travesía nos llevará a recorrer y disfrutar de algunas de las mejores y mas impresionantes vistas del Parque Nacional de los Picos de Europa. En esta ocasión mis amigos cántabros son mis guías, Carlos, Jose, Roberto. Ellos que conocen la zona por donde nos vamos a mover, me hacen fácil el camino, me liberan de la presión de no perder la senda buena. En Picos de Europa es importante, muy importante no perderla, como descubriría a lo largo de la jornada. Si perdemos los "jitos" que señalizan muchas de ellas, podemos meternos en problemas, sobre todo si las condiciones atmosféricas son adversas, nieve o niebla pueden hacer que nos extraviemos con facilidad. Incluso si gozamos de un sol radiante y no seguimos los jitos, podremos estar todo el día subiendo y bajando hoyos, "jous", hasta desfallecer. El terreno no nos facilita la orientación visual a la que muchas veces estamos acostumbrados, aquí todo parece igual, piedra caliza por todos los lados con formas fáciles de confundir. Así que, si siempre es importante hacer caso de quien conoce la zona, aquí es imprescindible, verdad chicos.


Pero vamos al turrón, la ruta elegida por ellos, parte de Fuente Dé va a seguir en sus inicios el PR PNPE-25 Ruta vega de Liordes y una vez que lleguemos allí, a Vega de Liordes y sus verdes prados, iremos en busca de la Torre del Friero. Este itinerario de acceso a la Vega de la Liordes supone una transición progresiva entre la cabecera del valle Camaleño y la alta montaña, pasando de los bosques de robles y hayas en el entorno de Fuente De a los pastizales alpinos al pie de los roquedos de las Peñas de Cifuentes. La ruta transita por una de las zonas de mayor valor ecológico del Parque Nacional, con presencia de especies como el oso pardo cantábrico, lobo, venado, jabalí o rebeco, por citar solo a los mamíferos de mayor tamaño. Ya en Liordes se encuentra una rica flora de montaña en los pastizales de esta magnífica vega.



La pista que se encuentra al sur de Fuente De nos llevará cómodamente ascendiendo los primeros metros de desnivel de nuestra jornada en dirección a Pandetrave y podremos ir disfrutando de las cimas que nos rodean, en su inicio es la misma pista que lleva al camping de El Redondo. A mitad del recorrido hay que abandonar la pista para caminar por un sendero hasta la majada de Pedabejo, y desde ahí ascender a la collada del mismo nombre para pasar a Liordes. La subida por la Canal de Pedabejo es bastante asequible, tiene un par de rampas un poco mas duras y empinadas, pero se asciende sin problemas. Empezamos nuestro ascenso a eso de las nueve de la mañana y sobre las doce de la mañana ya estamos al final de la canal. Buen lugar para parar a comer algo y continuar nuestro camino en dirección de la cercana Vega de Liordes.




En Vega de Liordes vamos a dejar el PR PNPE-25, para acceder a la Torre del Friero. En este punto, Carlitos nos comenta que no se encuentra bien, no sabe lo que le pasa, pero tiene algún mareo que otro y unas pocas ganas de vomitar. Especulamos con la posibilidad de que sea mal de altura. El mal agudo de montaña (MAM), llamado coloquialmente mal de altura, mal de páramo, soroche o apunamiento, es la falta de adaptación del organismo a la hipoxia (falta de oxígeno) de la altitud. La gravedad del trastorno está en relación directa con la velocidad de ascenso y la altitud alcanzada. De manera inversa estos síntomas normalmente desaparecen al descender a cotas más bajas. Ocurre normalmente a partir de los 2.400 metros de altitud, hasta la denominada "Zona de la muerte" a los 7.000 metros de altitud. Nuestra altitud en ese momento no supera los dos mil metros, pero la posibilidad está. Ellos tienen su organismo adaptado a trabajar a nivel del mar prácticamente y hoy el ascenso en esas cuatro o cinco horas a sido de unos mil ochocientos metros desde que salimos de casa. Así que Carlos decide no continuar ascendiendo los cuatrocientos metros que nos separan de la cumbre y reposar unas horas esperando a que nosotros regresemos de nuestro intento por alcanzar la cima. Esta contrariedad que nos impide intentar llegar hasta lo mas alto los cuatro, nos hace mas fácil a los tres que continuamos el objetivo de la jornada. Carlos nos hace el tremendo favor de que darse en espera con todas nuestras mochilas, que si bien no están demasiado cargadas, suponen un buen lastre en nuestro progreso.


De este modo y un poco apenados por Carlos, le dejamos con los fardos cómodamente sentado y continuamos, esta vez siguiendo los jitos que nos van a llevar primeramente al Jou de los Llagus y posteriormente a las proximidades del Collado de la Chavida. Por este collado se asciende al Friero si empezamos en Posada de  Valdeón. Pero nosotros no vamos a necesitar llegar hasta el collado, nuestra ruta de ascenso viene desde el lado contrario y sin necesidad de llegar hasta ese punto, divisamos la ruta normal de ascenso a la Torre del Friero por el hombro. Observamos en la distancia a gente que sube y baja por este lugar, los vemos progresar lentamente y nos hace pensar que no será tarea fácil. Y ciertamente no es fácil, se accede al hombro por una zona de pedrera que dificulta la progresión. También tenemos que atravesar un gran nevero que aún se mantiene con las bajas temperaturas que tenemos esta temporada. Pero subir no es mas que cuestión de paciencia y empeño, caminar lentamente y ascender metro a metro hasta llegar al hombro.


Una vez llegados hasta aquí, la pequeña senda bordea la torre para llevarnos hacia el oeste en busca de la parte mas comprometida de la subida. Tenemos que atravesar una de las canales que bajan desde la cumbre y para ello debemos rebasar un resalte rocoso que a modo de panza bloquea la senda. No es mas que un paso largo en el cual debemos poner al máximo nuestros sentidos y no despistarnos con el enorme patio de unos mil metros que tenemos bajo nosotros. Pegamos nuestro cuerpo a la pared y agarrándonos cual gatos rebasamos sin contratiempos la dichosa panza. Ahora estamos en una pequeña terraza y hacemos una pequeña pausa para disfrutar de las vistas, podemos ver Torre Santa, El Llambrión, el refugio de Collado Jermoso...




Tras esta breve pausa, nos centramos de nuevo en lo que nos queda. Ahora toca una chimenea por la cual no tenemos mas remedio que subir. Esta chimenea abierta y fácil II/II+ nos lleva para arriba teniendo que echar las manos a la pared en todo momento, pero con unos agarres enormes hasta llegar a la parte superior de la chimenea. Desde aquí y hasta la cima solo nos queda un paseo vertiginoso por la cresta, pero sin peligro alguno, solo el vértigo que a cada uno le pueda dar. La satisfacción es enorme, logramos una de las cimas míticas de estas montañas.


Pero la tiempo aprieta, tenemos cena en el refugio de Collado Jermoso y viendo desde las alturas lo lejos que esta aún, decidimos que lo mejor es salir pitando no vaya a ser que lleguemos "tarde" la cena, que suele ser sobre las ocho y no nos la queremos perder. Volvemos a ponernos en marcha y deshacemos el camino que hemos utilizado en el ascenso. Bajar la chimenea, vuelve a tener su miga, pero una vez rebasado este punto y la famosa panza no tenemos problema ninguno de llegar hasta Carlitos. Bueno miento, si tuvimos un pequeño problema, jeje, causado por mi "buena orientación". Ya os comenté lo importante de seguir los jitos. Yo, que soy muy listo y me oriento que te cagas, me encargué de extraviar a los compis!! Y es que soy mu cabezón y claro metes la pata, :) Menos mal que Jose y Roberto me dieron un repaso. Si no llega a ser por ellos nos hubiéramos tirado un buen rato subiendo y bajando jous. Sorry por el extravío.

Pero llegamos hasta el lugar en que habíamos dejado a Carlos y le contamos como nos había ido en el ascenso. Rabia le dio, pero se encontraba mejor, estuvo echando una cabezadita y todo. Solo mantenía unas pequeñas molestias en el coco y decidió tomar un antiinflamatorio para ver si pasaban del todo. Nosotros debíamos reponer fuerzas, comer algo y mantener a raya el agua, uno de los grandes inconvenientes en Picos. No hay agua casi por ningún sitio!!! Mientras nosotros reposábamos, Carlos decidió comenzar a caminar en dirección al refugio. Él tenia clara la ruta y pensábamos que sería buena idea, ya que en principio iba mas justo de fuerzas. Al rato nos pusimos los tres de nuevo en marcha camino del final de la jornada, atravesamos la Vega de Liordes y nos dirigimos por el Sedo de la Padierna para llegar al refugio.



Esta senda está muy transitada, es el acceso fácil al refugio de Collado Jermoso hecho increíblemente famoso después de que fuera el objetivo de las cámaras, de Jesús Calleja y de su programa de televisión en el que hizo de guía para un paisano suyo el, por aquel entonces, presidente del gobierno Jose Luis Rodriguez Zapatero. Os podéis imaginar como está la zona. Solo con que una cosa salga en la tele es suficiente para que se convierta en una romería. Y por supuesto haga que un refugio que según me cuentan, hasta hace no mucho, no contaba ni con la mitad de visitas que tiene en la actualidad, ahora esté hasta los topes, difícil de reservar.


Bueno no teníamos planeado dormir en el refugio, solo cenar y desayunar como ya he comentado. En la tarea de llegar al refugio estuvimos durante otra hora y media. La senda asciende atravesando Las Colladinas hasta llegar al ultimo de los collados lugar desde el cual ya tenemos a la vista el refugio, final de jornada y a tiempo de la cena, menos mal. Antes de llegar al refugio cogimos agua el la única fuente que hay por los alrededores, justo a los pies del refugio, que cuelga construido al borde del precipicio. Total siete horas de marcha por el Macizo Central de Picos de Europa. Necesitábamos esa cena caliente para dormir al raso con las bajas temperaturas que teníamos. Pero afortunadamente pudimos alquilar una pequeña tienda en el refugio, siempre tienen alguna disponible para los que llegan al refugio y se lo encuentran hasta los topes. Así que finalmente una vez que cenamos y ya acoplados los cuatro en nuestra tienda, dimos por terminado el día, nos dejamos vencer por Morfeo, a la espera de soñar con la jornada del día siguiente en la que nos proponíamos ascender al Llambrión.



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